miércoles, 17 de enero de 2018

INCIAMOS EL 2018 CON ALEGRES NOVEDADES




 “Educar… para recuperar esa armonia fundamental que no destruye, que no explota, que no pretende dominar el mundo natural, sino que quiere conocerlo en la aceptación y respeto para que el bienestar humano se dé en el bienestar de la naturaleza en que se vive. Para esto hay que aprender a mirar y escuchar sin miedo a dejar ser al otro en armonía, sin sometimiento.”
 Humberto Maturana (2009)


Con este espíritu damos la bienvenida a este nuevo año y nos disponemos para hacer de cada día una aventura de  exploración, juego y creaciones en el proyecto que compartimos con las niñas, los niños y sus familias en el Centro de Expresión Artística Mafalda. 

Como novedad de inicio de año, les invitamos a conocer nuestro sitio web, con el que buscamos presentarnos ante ustedes y compartir más elementos de nuestra experiencia:











sábado, 7 de febrero de 2015

40 AÑOS

Cumplir 40 años de existencia…

             significa haber vivido múltiples y diversos momentos lo que permite recorrer la historia, que a la vez es fuente de ánimo y de energía para seguir gozando el presente y soñando el futuro.

Tal vez por el nombre (de la niña creada por Quino) o por que quienes mayormente han laborado en este proyecto o, por su carácter maternal, hablar de Mafalda generalmente resulta haciéndose en femenino.  Es así como me referiré a ella.

Ella ha crecido hasta los 40 años que hoy 9 de febrero cumple, gracias a cientos de seres presentes en su vida: su familia, las niñas y los niños y sus familias, los equipos educativos, las y los amigos y las instancias oficiales. También han influido en ella seres no tan visibles que habitan esta ciudad: quienes barren las calles o hacen que llegue el agua y la energía, los vecinos del barrio y claro, están las otras criaturas, las que baten la cola, las que maúllan en el tejado o quienes revolotean y cantan por las mañanas, junto con esos seres verdes que limpian el aire, dan sombra, embellecen y nos alimentan con sus frutos… todos han tenido que ver.

Ella vino al mundo en el momento que le correspondía, fruto de una esperanza. Llegó de la mano de quien se ofreció para abrir ese camino, otra niña: Amanda. Fue recibida con emoción y expectativa. Contó con la intuición, los cuidados amorosos y la escucha de una familia. Su infancia fue como debe ser la infancia: animada por la resolución de ser amada e irradiar vida, de buscar la alegría hasta en las raspaduras de rodilla y de darse en cuerpo y alma al mundo. Aprendió a afianzar sus pasos y desde entonces su andar ha sido firme. Nunca ha dejado de hablar su lenguaje natural: la risa, el juego, la imaginación y de vez en cuando el llanto. Creció en un ambiente políglota en medio de los lenguajes del alma, del cuerpo, de la música, de la literatura, de los títeres, del teatro, de las artes plásticas y de cuanto la imaginación le ha dado para expresarse y crear. 



noviembre 1975

Mafalda tuvo una adolescencia intensa: emprendió pequeñas-grandes batallas para forjar su autonomía e independencia. Creer que el juego y el arte se entretejían como alternativa de vida desde la infancia le significó escepticismo en quienes creían que solo era viable el modelo del momento: enfocarse en el éxito de tener más que otros, dejándose conducir por un camino predeterminado. Se formuló profundas preguntas acerca de su existencia y así fue consolidando su identidad. Se soñó sensible, segura y hermosa. Leyó ávidamente y desde su propia experiencia sostuvo diálogos incansables con quienes recorrían caminos cercanos; inspirándose o confrontándose con los valiosos hallazgos teóricos y conceptuales. Se asomó intrépidamente a los encantamientos de la vida. En ocasiones se dejó llevar por gustos superficiales y creyó ingenuamente que todo aquel que le sonriera o le cantara dulcemente la respetaría. A la postre, tuvo su dosis de escarmientos. Sin embargo, no se perdió a sí misma. Aprendió y creció.

exalumnos celebración 15 años 1980

Salir de la adolescencia le significó ir descubriendo el equilibrio entre cuerpo, mente, emoción y espíritu. Encontró en las pedagogías propias de pueblos amazónicos lo que realmente significa la pregunta como motora del conocimiento (de Paulo Freire) e inspirada en ello, elaboró una propuesta pedagógica para construir el conocimiento: la exploración asistida. Descubrió también que en su interior habita una fuente de crecimiento que sigue consultando y aprendiendo para acallar los ruidos de la mente y escuchar con inteligencia su corazón.

Su madurez se va consolidando cada vez que mantiene coherencia entre sus actos cotidianos más sencillos con el sentido de su existencia. Aspectos integradores del quehacer de cada año como la maestría que nos habita, la consciencia o la creatividad son fuentes para trascender en la emancipación del espíritu humano. En este proceso saber funcionar en un mundo real, le ha significado ser meticulosa, planificar, organizar sus recursos y seguir atentamente las normas, al punto de destacarse haciéndolo. Ha tenido la oportunidad de compartir su experiencia por medio de diálogos solidarios con diversidad de gentes que comparten el interés educativo.

La vida de esta nuestra Mafalda, ha transcurrido en un país fascinante y a la vez inverosímil, en una era frenética y también marcada por la frecuente pasividad pasmosa de sus gentes. Ella ha estado presente en los tiempos de las mariposas amarillas, del rock, de la nueva trova y hasta del stomp. Ha tenido de cerca las bombas y las atrocidades de esta guerra eterna. Debió aprender a utilizar el esténcil, la maquina de escribir, el betamax, los discos floppy, el portátil y la tableta y, aunque no twittea, poco a poco se asoma a la redes virtuales.

A sus 40 años, la posibilidad de un país en paz la conmueve y le pone de presente su propia visión y misión en la vida:


El proyecto educativo institucional del Centro de Expresión Artística Mafalda es y ha sido basado en la VIDA, en la certeza que nuestros niños y niñas son y serán seres humanos únicos los creadores de la sociedad. Y que el derecho de nuestros hijos e hijas a construir esa nueva  sociedad, equitativa y democrática, depende de la conciencia de sí mismo y del otro; que los derechos a la vida son compartidos y mutuos; construidos desde la infancia, en la experiencia  socializadora que marca nuestra identidad. Nuestro trabajo se apoya en la curiosidad exploradora y en el juego y en la capacidad de expresión artística de los niños y de las niñas, como camino de construcción del saber y de la acción creadora. (PEI 1999)




texto de la niñas y los niños para el festival 2014

Mafalda sigue dando un paso cada día y fortaleciéndose gracias a quienes han estado y hoy están en su vida.  

¡GRACIAS A TODOS USTEDES!

Maritza Díaz

Cofundadora y directora

lunes, 17 de noviembre de 2014

La ecología humana un todo que envuelve nuestro proyecto




La ecología humana se arraiga en la interacción de los humanos con el medio ambiente. Ella parte de la consciencia sobre las consecuencias de las actividades humanas y los efectos que producen en los ecosistemas y la manera en que esta interacción también afecta el sistema social. Nuestro proyecto pedagógico está envuelto y guiado por el sentido de la ecología humana.

Los niños y las niñas entablan una relación con su medio ambiente de manera natural, cotidiana y constante. Lo hacen en la medida en que conviven con los diferentes seres y elementos que están presentes en su entorno, pero es cuando exploran ese entorno y más aún cuando la exploración conlleva acciones sobre él, que las niñas y los niños tienen la oportunidad de construir nociones de cuidado, de valoración por la coexistencia de biodiversidad y de la diversidad humana. Sus conocimientos se multiplican por segundo y su ser amoroso se expande cuando se relacionan por medio del juego y de todos sus sentidos con los elementos biológicos como el agua, la tierra, el aire o el calor del sol y, descubren el carácter vital que éstos tienen para su propia existencia y la existencia de todos los organismos vivos con los que comparten el mundo. En este proceso las niñas y los niños se ubican a sí mismos como parte del ecosistema. Por este camino encontraran que también lo es todo aquello construido por los humanos.



Consideramos que nuestros niños y las niñas tienen un derecho impostergable de crecer en un medio ambiente saludable para ellos y saludable para el mismo y de contar con un futuro que les garantice vida y calidad de vida. La consciencia sobre las consecuencias de las actividades humanas y los efectos que producen en los ecosistemas y la manera en que esta interacción también afecta el sistema social, es fundamental en la educación más que como un discurso, como un estilo de vida.




Con el desarrollo por ejemplo, del proyecto de HUERTO URBANO que venimos implementando desde hace dos años, nos maravillamos con la riqueza educativa que brota de este proceso: ha sido un proceso que ha ido desde adecuar y ambientar el espacio, poner una alverja en el vaso con agua y algodón, tener en cuenta el ciclo lunar, construir un pequeño invernadero para tener plántulas, abonar, trasplantar, poner un espantapájaros, fabricar insecticidas naturales,  ver bichos en el microscopio, hablarles, cantarles, susurrarles a las plantas y escucharlas, remover la tierra, regarlas, llevar registros, sostener largas conversaciones con sus compañeros, recoger la cosecha, hacer y comer ensaladas inigualables!








Este proceso ha sido asesorado y acompañado por una madre experta en agroecología, una docente del Departamento de Agronomía de la UN, indígenas que laboran con el Jardín Botánico y ha llegado a familias deseosas de participar y aprender. 



La exploración y el cuidado que los niños y las niñas ha estado acompañada por la exploración asistida que hacen las docentes y auxiliares (de la que hemos hablado en otros apartes de este blog): ¿Qué sucede si…?, ¿Cómo será que…?, ¿Qué tiene que ver … con ….?, ¿Tenemos otras opciones?, ¿Qué efectos tiene cada una de ellas…? ¿Qué sentirá… cuando le hacemos esto o lo otro?, ¿Nos estará haciendo saber su sentir de alguna forma? Estas, son apenas algunas de las preguntas que acompañan esa exploración natural y cotidiana del huerto y desde la cual conforman una sensibilidad que les permita no solo explorar su medio ambiente, sino cultivarlo, protegerlo, nutrirlo y nutrirse de él.








En la exploración de su mundo y en él, la exploración de los múltiples mundos que conforman ecosistemas interconectados, ha generado un procesos lleno de hallazgos fascinantes, en el que incluso se han construido nuevas amistades como las que se han creado con cantidades de “bichitos”, a los que comúnmente se podría temer. Ahora nos disponemos a festejar el cierre del año con un festival que exalta el crecer como seres creativos, recreando la vida de los mundos verdes de nuestro entorno!




domingo, 27 de abril de 2014

GABO Y LA INFANCIA




Tras la muerte de Gabriel García Márquez las mariposas amarillas han regresado para revolotearnos al oído. Ellas nos recuerdan la fascinación que Gabo nos permitió con lo inverosímil de nuestro diario macondo. La delicia de sus imágenes, la posibilidad de sentir el mundo en cuerpo y alma y, su aguda impertinencia nos han acercado desde la poesía a los acontecimientos de la vida. 

Los niños estuvieron presentes en la los escritos de Gabo. Él supo ir más allá de una mirada estereotipada de la infancia para referirse a la niñez de este país contextualizándola en la historia del continente. Al hacer un recuento de los malabares para la supervivencia identitaria de los pueblos amerindios (nuestros ancestros), hace referencia al don de la creatividad, como expresión superior de la inteligencia humana y... a una arrasadora determinación de ascenso personal. 

Desde nuestra labor educativa en Mafalda guardamos la esperanza por que algún día el país llegue a ponerse realmente al alcance de los niños y las niñas, pero confiamos en que si logramos que crezcan como seres creativos, ellos y ellas sí podrán alcanzar a este esquivo país para hacerlo vibrar con su sensibilidad, inteligencia e imaginación.

Honramos a Gabo invitándoles a deleitarse con sus palabras en este hermoso texto y en cuantos más puedan leer y releer:



¡Un saludo al Gabito!